Julio
"El temor a la muerte, señores, no es otra cosa que considerarse sabio sin serlo, ya que es creer saber sobre aquello que no se sabe. Quizá la muerte sea la mayor bendición del ser humano, nadie lo sabe, y sin embargo todo el mundo le teme como si supiera con absoluta certeza que es el peor de los males". Sócrates
Trabajo día a día para aceptar la muerte como una gran maestra que continuamente nos susurra al oído: "Carpe diem", es decir, vive la vida en el aquí y ahora, sin dejar situaciones inconclusas, pues no sabemos qué llegará primero, si la muerte o el próximo día.
En la medida que soy conscientes del continuo fluir de la existencia, aprendo en consecuencia, que el apego y la posesividad de personas, ideas y/o cosas es algo falso y que nos hace daño. Por consiguiente, al aceptar la no permanencia, disminuye nuestro apego y el consiguiente dolor por las eventuales pérdidas, reales o no y ganamos en compasión, alegría, amor, bondad y sabiduría. Implica en definitiva un pararnos sobre nuestros propios pies, siendo responsables de nosotros mismos.
De alguna manera te vas… pero indiscutiblemente seguirás siendo y estando en todas las cosas que has enseñado, en los comportamientos heredados de todos los que estamos vivos, en las sonrisas y en las delicadas lágrimas del recuerdo.
La maravilla de la vida reside en la esencia de las cosas, en el amor y en el disfrute de los deseos, en la grandeza de asumir que todo tiene la misma dirección y que nuestro paso por lo único que conocemos debe ser lo más parecido a la tranquilidad consciente.
Algo mucho más grande que nuestra razón, nos trae a un periodo donde lo visible y perceptible es protagonista, de la misma manera que nos conduce, en nuestro entendimiento, a un final. Nuestra interpretación de final.
… y es que no estamos programados para entender el infinito.
Todo cambia y muere, pero nada se pierde, sino que se transforma.
Reposo en la naturaleza de la mente, relajo la tensión de mi ego y te sonrío dándote mi tímido adiós.
"El temor a la muerte, señores, no es otra cosa que considerarse sabio sin serlo, ya que es creer saber sobre aquello que no se sabe. Quizá la muerte sea la mayor bendición del ser humano, nadie lo sabe, y sin embargo todo el mundo le teme como si supiera con absoluta certeza que es el peor de los males". Sócrates
Trabajo día a día para aceptar la muerte como una gran maestra que continuamente nos susurra al oído: "Carpe diem", es decir, vive la vida en el aquí y ahora, sin dejar situaciones inconclusas, pues no sabemos qué llegará primero, si la muerte o el próximo día.
En la medida que soy conscientes del continuo fluir de la existencia, aprendo en consecuencia, que el apego y la posesividad de personas, ideas y/o cosas es algo falso y que nos hace daño. Por consiguiente, al aceptar la no permanencia, disminuye nuestro apego y el consiguiente dolor por las eventuales pérdidas, reales o no y ganamos en compasión, alegría, amor, bondad y sabiduría. Implica en definitiva un pararnos sobre nuestros propios pies, siendo responsables de nosotros mismos.
De alguna manera te vas… pero indiscutiblemente seguirás siendo y estando en todas las cosas que has enseñado, en los comportamientos heredados de todos los que estamos vivos, en las sonrisas y en las delicadas lágrimas del recuerdo.
La maravilla de la vida reside en la esencia de las cosas, en el amor y en el disfrute de los deseos, en la grandeza de asumir que todo tiene la misma dirección y que nuestro paso por lo único que conocemos debe ser lo más parecido a la tranquilidad consciente.
Algo mucho más grande que nuestra razón, nos trae a un periodo donde lo visible y perceptible es protagonista, de la misma manera que nos conduce, en nuestro entendimiento, a un final. Nuestra interpretación de final.
… y es que no estamos programados para entender el infinito.
Todo cambia y muere, pero nada se pierde, sino que se transforma.
Reposo en la naturaleza de la mente, relajo la tensión de mi ego y te sonrío dándote mi tímido adiós.

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